GEMEX

Una cultura ganadera sólida impulsa el rendimiento y el bienestar de los empleados

Ing. Agr. MA. Joel H. Velasco Molina

Asesor Técnico de GEMEX

Profesor Emérito del Tec de Monterrey

Como propietario o gerente de su granja, probablemente utilice indicadores clave de rendimiento (KPI) y métricas de producción lechera, para evaluar tanto el bienestar de su hato como la salud financiera de su negocio. Métricas como el ingreso sobre el costo del alimento (ISCA), la leche corregida por energía (LCE), el costo de producción (CDP) y el capital de trabajo por vaca, probablemente sean prioritarias. Usar cifras para evaluar la salud de su negocio es eficaz, porque las métricas cuantitativas brindan claridad, son objetivas y ofrecen elementos prácticos. Sin embargo, otro factor clave del éxito no es un número y puede pasarse por alto fácilmente: la cultura que ustedes, como propietarios, gerentes y empleados, cultivan e implementan en su operación.

A menudo he escuchado de clientes de granjas lecheras, que lo más importante son las personas y las vacas. Todos sabemos lo bien que cuidamos a nuestras vacas. Ahora, pregúntese: ¿qué está haciendo usted también para cuidar de sus empleados?

Comencemos por definir qué es la cultura organizacional y por qué debería ser importante para su operación. La cultura organizacional es el conjunto de valores, creencias, actitudes, sistemas y normas, que influyen en el comportamiento de los empleados dentro de una organización. Una cultura claramente definida y articulada, donde todos se responsabilicen a sí mismos y a los demás, ayudará a impulsar los KPI y las métricas de producción previamente identificados.

Una cultura sólida y saludable, garantiza que sus empleados se sientan valorados y motivados, y también les ayuda a sentirse conectados con el bien común. Todos los empleados son fundamentales para el rendimiento general de la granja. Ya sean ordeñadores, mecánicos de taller o engordadores de becerros; todos trabajarán con la misma visión y expectativas, y comprenderán cómo su función se integra en el negocio en general. Sentirán una conexión más fuerte no solo con la granja, sino también entre sí, estableciendo una base de valores y comportamientos que todos han acordado.

La cultura se refleja en varias áreas clave:

Moral y retención de empleados:

Los empleados que se sienten respetados y empoderados están más comprometidos y, por lo general, más felices, lo que reduce la probabilidad de que busquen empleo en otro lugar. Dado que el alimento y la mano de obra son los dos principales gastos de una granja, minimizar la rotación de personal y fomentar el compromiso puede reducir costos e interrupciones.

Rentabilidad:

Una cultura sólida fomenta el trabajo en equipo, la comunicación abierta y la colaboración. Cuando los empleados se sienten parte de un equipo conectado, suelen ser más productivos y eficientes. Este sentido de pertenencia se traduce en un trabajo de mayor calidad, atención al detalle y motivación. Los empleados pueden resolver problemas de forma independiente y aportar nuevas ideas y perspectivas.

Seguridad:

Una cultura sólida prioriza la seguridad tanto de los empleados como de los animales. Poner énfasis en el bienestar animal, y la atención al detalle, garantiza que los animales reciban la mejor atención, a la vez que minimiza los accidentes entre los empleados.

Relaciones con la comunidad:

Considere cómo sus empleados describirían su cultura a otros miembros de su comunidad. Igualmente importante es la percepción que la comunidad tiene de su trato a los empleados. ¿Se le considera un empleador de referencia?

Para evaluar la salud de su cultura organizacional, considere estos pasos rápidos:

  • Hable con sus empleados: Reúnase con sus empleados individualmente, para obtener su opinión honesta sobre lo que va bien y lo que no. Esta conversación debe ser diferente a una evaluación de desempeño. No se puede cambiar lo que se desconoce o no se reconoce.
  • Observación: ¿Cómo interactúan los empleados entre sí y con sus gerentes? ¿Siguen los protocolos?
  • Evaluación: ¿Se han implementado sus protocolos de seguridad y capacitación, y se espera que todos los empleados, incluida la gerencia de la granja lechera, los cumplan? La moral puede decaer rápidamente, si no todos tienen los mismos estándares y expectativas. Además, evalúe a sus gerentes. ¿Tiene a las personas adecuadas en los puestos adecuados? Asegúrese de que los gerentes comprendan qué espera que lideren, no solo que manejen. Hay una diferencia.

La cultura organizacional puede impulsar el éxito y, si no se implementa correctamente, puede afectar tanto la salud financiera de su negocio, como la salud mental y física de usted y sus empleados. Las señales de una cultura organizacional sólida incluyen la confianza, la inclusión, la comunicación abierta, el respeto mutuo, la responsabilidad y la adaptabilidad. Crear el marco para una cultura sólida empieza con usted. Cada empleado tiene la oportunidad de influir en ella a diario. Tómese el tiempo para expresar claramente su visión y expectativas, y viva la cultura con sus palabras y acciones. No se limite a manejar su cultura; lidere a través de ella.