Ing. Agr. Joel H Velasco Molina
Profesor Emérito del Tecnológico de Monterrey
Asesor Técnico de GEMEX
Las vacas Holstein modernas tienen una gestación promedio de alrededor de 276 días, varios días menos de lo que sugieren las referencias actuales.
Durante décadas, la investigación lechera y el manejo convencional, han señalado 60 días como el estándar óptimo para la duración del período seco entre lactaciones.
Sin embargo, Barry Bradford, profesor de Manejo y Nutrición Lechera en la Universidad Estatal de Michigan, buscó desafiar este estándar tradicional, argumentando dos cosas sobre los datos de investigación que sirvieron de base para dicha recomendación:
1. Los períodos secos cortos en muchos de estos estudios no fueron planificados, y probablemente se debieron principalmente a vacas que parieron prematuramente por diversas razones.
2. La sugerencia de que los períodos secos largos resultan en una menor producción de leche, podría basarse en una falsa correlación entre ambos factores. La baja producción de leche suele ser la causa del secado prematuro. Por lo tanto, los datos de estudios anteriores sobre períodos secos prolongados, probablemente se basaban en vacas con menor producción en general.
En el Seminario de Lechería del Oeste de Canadá, Bradford presentó los hallazgos de un estudio que dirigió, para examinar estos problemas desde una perspectiva diferente.
Bradford y su equipo, buscaron realizar un nuevo análisis de datos sobre la duración de la gestación y la duración del período seco, que eliminara estos sesgos. A esta información se sumaron variables, como la duración de la lactancia previa y la producción de leche y otros componentes a lo largo de las lactancias. Evaluaron un conjunto de datos de 16 hatos lecheros estadounidenses, con un total de 32,182 registros de lactancia.
Plantearon la hipótesis de que las vacas con un período seco que se desvía de su duración prevista, debido a gestaciones biológicamente más cortas o más largas, tienen un impacto más severo en la productividad de las vacas, en comparación con las vacas con variaciones intencionales, en la duración del período seco debido al manejo. La extracción de datos de estos registros de vacas arrojó las siguientes conclusiones:
• Una gestación más corta es el principal factor que contribuye al bajo rendimiento en la siguiente lactancia. En otras palabras, el parto prematuro, que genera un período seco más corto, se asocia con peores resultados que la propia duración del período seco.
• Existe poca o ninguna evidencia de impactos negativos de períodos secos moderadamente cortos (40-50 días), cuando la duración de la gestación es normal.
• Las vacas con mayor potencial de producción (por ejemplo, aquellas con mayor producción de leche en la lactancia previa), fueron las más afectadas por una gestación corta.
• El manejo para períodos secos más cortos (por ejemplo, 45 días frente a 60) parece viable, con algunas salvedades.
Las vacas que se secaron con una alta producción de leche, parecieron beneficiarse más de con un período seco completo. Y las vacas con períodos secos cortos y una duración de gestación promedio tuvieron, en promedio, un mayor recuento de células somáticas en la primera prueba. Las vacas con lactancias prolongadas seguidas de períodos secos prolongados, tienen un mayor riesgo de ser desechadas después del parto, probablemente debido a una mala salud metabólica. Estas vacas presentaron una tasa de desecho de un 24 % mayor, en comparación con la población de referencia.
El grupo con período seco prolongado también mostró mayores proporciones de grasa : proteína al inicio de la lactancia, y estas relaciones fueron aún más extremas, en vacas con una lactancia previa prolongada y un período seco prolongado. Bradford afirmó que estos datos apuntan claramente a un subgrupo de vacas, que presentan un sobreacondicionamiento antes del parto, lo que resulta en una movilización excesiva de grasa corporal, baja fertilidad y una mayor tasa de desecho. Bradford explicó que, dado que las vacas de alta producción tienden a beneficiarse más de un período seco completo y prolongado, «retrasar el secado por temor a que las vacas den demasiada leche puede ser contraproducente».
Finalmente, una conclusión bastante convincente fue que las vacas Holstein modernas, tienen una gestación promedio de alrededor de 276 días, varios días menos de lo que suelen sugerir las referencias actuales.