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Gusano barrenador del Nuevo Mundo: Guía práctica para la recolección de muestras y el tratamiento

Ing. Joel H. Velasco Molina

Profesor Emérito del Tec de Monterrey – Asesor Técnico de GEMEX

Por Andrea Bedford

11 de junio de 2026, 11:44 a. m.

Los veterinarios pueden constituir la primera línea de defensa para identificar el gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés), ante el resurgimiento de este parásito en los Estados Unidos. En un episodio especial del pódcast «The Bovine Vet Podcast», la Dra. Diane Kitchen, epidemióloga estatal del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida, destaca que la notificación rápida y la vigilancia minuciosa de las heridas serán fundamentales para limitar el impacto de la enfermedad. La Dra. Kitchen estuvo en Florida en 2016, durante una incursión del NWS y cuenta con experiencia directa en la erradicación de esta plaga.

«La notificación temprana es realmente la clave para una respuesta rápida. Cualquier retraso en la notificación puede resultar muy costoso para nuestros animales y para nuestra industria», afirma.

Dado que las lesiones sospechosas pueden ser difíciles de distinguir de otras infestaciones por larvas, Kitchen insta a los veterinarios a optar por la prudencia siempre que se encuentren larvas en el tejido vivo de un animal vivo.

«Les digo a nuestros veterinarios que prefiero recibir mil casos que no sean del gusano barrenador del Nuevo Mundo, antes que pasar por alto uno que sí lo sea», comenta.

Para los veterinarios que atienden casos potenciales, la recolección adecuada de muestras y el tratamiento de seguimiento son componentes esenciales de la respuesta.

Protocolo de recolección de muestras de NWS

Ante la sospecha de NWS, los veterinarios deben recolectar muestras antes de iniciar el tratamiento de la herida, siempre que sea posible.

  1. Fotografíe la herida antes de manipularla.

Tome fotografías nítidas de la lesión con las larvas aún en su lugar. La distribución de las larvas dentro de la herida puede ayudar a los investigadores a determinar la probabilidad de una infestación por este gusano y a priorizar las actividades de seguimiento.

  1. Recolecte larvas de varios puntos de la herida.

No limite el muestreo a las larvas que se encuentran en la superficie. Recolecte especímenes también de las zonas más profundas de la lesión, ya que pueden coexistir diferentes estadios de desarrollo larvario en toda la herida.

  1. Recolecte varias larvas de diferentes tamaños.

El NWS atraviesa tres estadios larvarios mientras se alimenta dentro de una herida. Recolectar larvas de distintos tamaños aumenta las probabilidades de obtener especímenes útiles para el diagnóstico.

  1. Conserve las muestras adecuadamente.

Coloque las larvas recolectadas en un recipiente hermético que contenga alcohol al 70% (como mínimo), para conservarlas para su examen en el laboratorio.

  1. Registre la ubicación del animal.

Siempre que sea posible, documente el lugar donde se encontró al animal, incluidas las coordenadas GPS. Esta información puede ayudar a las autoridades de sanidad animal en las labores de vigilancia y respuesta.

  1. Comuníquese con las autoridades de sanidad animal.

Coordine con los funcionarios estatales de sanidad animal o con el personal del USDA, para determinar los procedimientos de envío, los requisitos de transporte y los puntos de recolección locales que pudieran estar disponibles.

Recomendaciones de tratamiento del NWS

El tratamiento comienza con la eliminación de tantas larvas como sea posible de la herida. Sin embargo, las larvas extraídas no deben simplemente desecharse en el suelo; por el contrario, deben destruirse utilizando un producto insecticida aprobado para evitar su desarrollo posterior.

Una vez retiradas las larvas, el manejo de la herida debe proseguir según la gravedad de la lesión. Dependiendo del caso, el tratamiento puede incluir terapias tópicas, antibióticos sistémicos, medicamentos antiinflamatorios y medidas para controlar el dolor.

Es importante saber que una sola evaluación no es suficiente. Pueden quedar larvas ocultas en la profundidad de la herida y emerger tras el tratamiento inicial. Por ello, las heridas afectadas deben inspeccionarse a diario hasta que la cicatrización esté bien avanzada y no se observen más larvas.

La vigilancia no debe limitarse al animal afectado. Los productores deben examinar cuidadosamente al resto del rebaño en busca de otras heridas o infestaciones sospechosas. La identificación temprana de nuevos casos puede mejorar la respuesta y ayudar a limitar la propagación del parásito.

Las infestaciones por el gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés) indican la presencia de moscas en la zona, más que una transmisión directa entre animales. Cualquier herida —incluyendo ombligos, zonas de castración, heridas de descornado, marcas y otras lesiones— puede resultar atractiva para la puesta de huevos y debe vigilarse atentamente.

La vigilancia sigue siendo la mejor defensa

Si bien los programas de liberación de moscas estériles y otras iniciativas de control continúan expandiéndose, Kitchen subraya que la vigilancia sigue siendo una de las herramientas más eficaces a disposición de veterinarios y productores. La observación rutinaria, la notificación rápida y el manejo diligente de las heridas seguirán siendo fundamentales mientras las autoridades sanitarias trabajan para contener y eliminar nuevas infestaciones.

«Nada sustituye a la vigilancia estrecha de cada animal», afirma Kitchen. «No me cansaré de insistir en la importancia de esto: salir al campo y examinar a los animales».

Para los profesionales que trabajan en zonas afectadas o de riesgo, este sencillo consejo puede ser una de las herramientas más importantes en la lucha contra el NWS.