Ing. Joel H. Velasco Molina
Profesor Emérito del Tec de Monterrey
Asesor Técnico de GEMEX
A medida que las temperaturas suben, considere estas estrategias para ayudar a mantener a las becerras frescas y sanas durante el calor del verano.
Por Taylor Leach, 30 de junio de 2026, 9:39 a. m.
El calor excesivo puede afectar a todos los animales de la granja, especialmente a las vacas en lactancia. Sin embargo, un grupo que suele pasarse por alto en lo que respecta al estrés por calor son los miembros más jóvenes del hato.
“Cuando pensamos en los efectos del ambiente en las becerras, el estrés por frío suele ser la preocupación más común en climas templados. Sin embargo, las altas temperaturas del verano, el sol intenso y la alta humedad, pueden causar estrés por calor en becerras y vaquillas, al igual que en el hato lechero”, afirman Coleen Jones y Jud Heinrichs, ex investigador asociado y profesor emérito de nutrición lechera en la Universidad Estatal de Pensilvania.
Si bien las becerras suelen tolerar mejor el calor que los animales adultos, es importante conocer los métodos para combatir el estrés por calor. A medida que las temperaturas comienzan a subir, recomiendan las siguientes cinco estrategias para mantener a las becerras frescas y sanas durante el calor del verano.
Proporcionar sombra: Al igual que sentarse bajo un árbol durante las horas de más calor, la sombra proporciona alivio de la luz solar directa, lo que ayuda a prevenir el sobrecalentamiento. Los estudios demuestran que proporcionar sombra reduce la temperatura dentro de los establos y disminuye la temperatura corporal y la frecuencia respiratoria de las becerras. Considere instalar una tela de sombra sobre los establos exteriores para que las becerras combatan el calor.
Mantenga el aire en movimiento: incluso una ligera brisa puede hacer más llevadero un día sofocante. Cuando el aire se mueve sobre la piel, ayuda a disipar el calor que genera el cuerpo. Lo mismo ocurre en las becerras. Según los autores, los establos para becerras deben ubicarse de manera que aprovechen los vientos predominantes, y aconsejan incorporar tantas aberturas como sea posible para sacar partido de la circulación natural del aire. La circulación del aire se puede mejorar abriendo las rejillas de ventilación de las jaulas (iglús) y colocando un bloque debajo de su pared trasera.
Manténgalos hidratados: con el aumento de las temperaturas, aumenta la respiración. Esto, a su vez, puede provocar que las becerras se deshidraten más rápidamente. Para evitarlo, asegúrese de ofrecerles agua limpia temprano. Además, es posible que sea necesario rellenar los bebederos con más frecuencia en verano, especialmente para las becerras próximas al destete y las que se han destetado recientemente.
Asegúrese de que el concentrado iniciador se mantenga fresco: según Jones y Heinrichs, las becerras tienden a comer menos concentrado durante los periodos de estrés por calor. Para que las becerras sigan comiendo, considere ofrecerles solo pequeñas porciones de alimento iniciador en cada comida, hasta que empiecen a comer. Retire el alimento iniciador no consumido y limpie diariamente el alimento húmedo o mohoso, para mantener su frescura. Un separador entre la tina del concentrado y la de agua puede ayudar a conservar el concentrado iniciador fresco por más tiempo, al limitar la cantidad de transferencia entre ambas tinas.
Trabajo con las becerras por la mañana: Durante el verano, las primeras horas de la mañana suelen ser las más frescas del día. Para ayudar a reducir el estrés por calor tanto para las becerras como para los trabajadores, Jones y Heinrich recomiendan realizar las tareas más extenuantes durante las primeras horas de la mañana.
«Al igual que con otros tipos de ganado, es recomendable manejar a las becerras por la mañana, para que las actividades estresantes como el descornado, las vacunaciones, los cambios de corral o el transporte, se puedan realizar cuando la temperatura corporal de las becerras y la temperatura ambiente sean las más bajas del día», afirman.