Ing. Joel H. Velasco Molina
Profesor Emérito del Tec de Monterrey
Asesor Técnico de GEMEX
Muchas veces me han cuestionado sobre si las vacas Holstein grandes (155 cm. o más de estatura en la cruz) dan más leche que las medianas, porque es lo que comúnmente se cree. En razón de esto, vale la pena que hagamos algunas consideraciones en derredor del este tema.
La pregunta de si las vacas grandes o medianas son más eficientes es compleja, y la respuesta no la tengo, pero creo que depende de un buen número de factores que deben ser considerados y, entre otros, seguidamente discuto los siguientes:
Se da por descontado que un comparativo entre animales habrá de hacerse en igualdad de condiciones, es decir, entre animales de la misma raza. Un cotejo, por ejemplo, entre vacas Holstein versus Jersey o cruzadas de Jersey-Holstein (Jerhol) no sería válido puesto que, de antemano, sabemos que las vacas Holstein tienen pesos superiores —entre 40 a 45 % más— que las Jersey o las Jerhol.
Por principio de cuentas, vale la pena aclararlo, el rendimiento en leche de una vaca no varía en proporción directa al peso corporal, sino que teóricamente varía en relación directa al área corporal o peso metabólico (PM) de la vaca (PM: peso corporal elevado a potencia 0.75) (Vearl, R. Smith, 1962).
Ejemplo: Vaca de 700 Kg. vs Vaca de 600 Kg.
En relación directa se esperaría teóricamente (700 Kg / 600 Kg – 1 x 100 =) un 16. 6 % más de leche, pero …
En relación por peso metabólico (PM de 700 Kg. = 136 y PM de 600 Kg. = 121) se tendría (136 / 121 =) solamente un 12.3 %.
La razón de esto es que la leche no es producida por el cuerpo como un todo, sino únicamente por aquellos órganos que participan en los procesos digestivos, de asimilación, respiratorios, secretorios y excretorios. Las estructuras de soporte del cuerpo no contribuyen directamente a la producción de leche. Pero con un aumento en tamaño dichas estructuras de soporte aumentan en una proporción relativamente más rápida que los órganos que contribuyen directamente a la capacidad de un animal para producir leche.
Por otro lado, cobra interés señalar que la energía requerida por la vaca para su mantenimiento, también va en proporción al tamaño metabólico y no directamente al peso corporal. (G. H. Schmidt. et al. 1988).
Según se establece en el capítulo 6, sobre el consumo de materia seca de las vacas lecheras (NASEN, 2021), el peso corporal conlleva al aumento del tamaño del tracto digestivo, lo que permite un mayor consumo de alimento antes de que se produzcan limitaciones físicas. Asimismo, un mayor peso corporal también incrementa la demanda de nutrimentos del animal, lo que significa que se requerir más alimento. Así pues, podría asumirse que vacas con mayor tamaño poseen tractos digestivos (y ubres) más grandes, que permiten un mayor consumo de forraje que puede convertirse en más leche. Lo anterior, creo yo, entraña más significado para quienes manejan vacas en condiciones pastoriles.
Las vaquillas muy eficientes, en su primer parto alcanzan un porcentaje del peso adulto cercano al 95 %; por tanto, si las vacas adultas Holstein de un hato pesaran en promedio 680 Kg., las vacas de primer parto pesarían un 5.3 % menos, es decir, los 646 Kg. Aparte, desde otro punto de vista, deberá tenerse presente que las vacas en su primera lactancia producen solamente entre un 80 % a 85 % de leche de lo que producen las vacas adultas (de 3 partos y más). Es obvio, por tanto, que un parangón (comparación), a bote pronto, entre una vaca de primera lactancia contra otra de varias lactancias, sería un tremendo error.
Cobra sentido señalar que la lactancia de la vaca se divide en tres tercios de aproximadamente 100 días cada uno. Y que, aproximadamente, en el primer tercio se obtiene el 45 % de la leche de la lactancia, y que en el segundo y tercer tercio se registran, respectivamente, el 32% y 23 % de la producción. Por ende, al comparar vacas es obligado que tal comparación se realice en semejanza de DEL. Sale de sobra señalar que una vaca en “su pico de producción” dará más leche que una al término de su lactación.
La Eficiencia en la Producción de Leche de la vaca
Hay una medida valiosa para conocer el estado productivo de una vaca; me refiero a la Eficiencia en la Producción de Leche,
que proporciona información sobre la eficacia con la que una vaca convierte sus kilos de peso corporal en leche. Analicemos este concepto, su cálculo y beneficios en las comparaciones entre los animales.
La eficiencia en la producción de leche (EPL) es una medida de la cantidad de leche que una vaca produce en relación con su peso corporal. Nos ayuda de una manera sencilla de evaluar la productividad de las vacas sin tener que contar con mayor información, como los registros de los consumos de alimentos de las vacas. La fórmula para calcular la EPL es sencilla:
Eficiencia en Producción de Leche = Kg. de leche producidos / Kg. de peso corporal
Vaca # 1: Leche producida, 45 Kg. con un peso de 700 Kg.
Vaca # 2: Leche producida, 40 Kg. con un peso de 600 Kg.
Observación: ambas vacas se hallan en su tercera lactancia, en sus 100 DEL, y tiene una condición corporal semejante.
¿Cuál tiene la mejor EPL?
Vaca # 1: Leche producida, 45 Kg. / 700 Kg. de peso = 0.064 kg. de leche por kilo de peso.
Vaca # 2: Leche producida, 40 Kg. / 600 Kg. de peso = 0.066 kg. de leche por kilo de peso.
Conclusión: por de pronto, la vaca # 1 produce 5 Kg. más de leche; pero al calcular la EPL los resultados favorecen ligeramente a la vaca # 2, de menor peso. Y al hablar de peso corporal, no escapa que nos preguntemos cuánto sería el consumo de alimento de la vaca de 700 Kg. comparada con la de 600 Kg.
Como pude apreciarse, la EPL proporciona información inmediata y ayuda a identificar las vacas de alto y bajo rendimiento.
No obstante, es justo reconocer que esta métrica cuenta con limitaciones; una limitación es que se desconoce la Eficiencia de Conversión Alimenticia (ECA).
Aunque lamentablemente todavía no sea del dominio general de los productores de leche —que sería recomendable que lo fuese—, la ECA es un concepto que es interpretado diferente según se trate de ganado lechero o de aptitud cárnica. Cuando hablamos de vacas lecheras la ECA nos dice, cuántos kilos de leche corregidos para energía (grasa al 3.5% o 4 %) se producen con los kilos de Materia Seca (MS) del alimento que una vaca consume. Los productores de leche conocen que la ECA esperada en una lactancia temprana (menos de 100 DEL), es de alrededor de 1.7; mientras que como promedio del hato en producción sería de 1.5.
Ejemplo:
ECA = 46 Kg. de leche corregidos a 3.5 % de grasa / 26 Kg. de MS = 1.76
En cambio, cuando se habla de ECA en ganado para carne (animales lecheros o cruzados bajo engorde), la interpretación es a la inversa; esto es: ECA = kilos de MS consumidos por el animal, necesarios para hacer un kilo de ganancia en peso corporal.
Ejemplo: ECA de 5 a 1: 5 Kg. de MS consumida para hacer 1 Kg de ganancia en peso.
Conclusión final: como es evidente una respuesta a bote pronto, en torno a decidir si las vacas lecheras grandes son mejores que las medianas o viceversa, resulta difícil.
Literatura consultada