Ing. Joel H. Velasco Molina
Profesor Emérito del Tec de Monterrey
Asesor Técnico de GEMEX
A los pocos minutos del parto, una becerra sana endereza la cabeza y se coloca en decúbito esternal en cinco minutos. Poco después, comienza a intentar ponerse de pie, y la mayoría lo hace en la primera hora tras un parto normal. Los parámetros clínicos de becerras neonatas que se muestran aquí, se correlacionan bien con la vitalidad y son útiles para su evaluación.
38.8-39.4 °C., inmediatamente después del parto. Estable entre 38.3 y 38.8 °C. en la primera hora.
100-150 latidos por minute (lpm), ritmo regular, pulso fuerte..
50-75 respiraciones por minute (rpm), principalmente esfuerzo torácico.
La placenta está cubierta, pero no presenta decoloración.
Sin hinchazón, edema ni decoloración.
Rosadas, húmedas y con un tiempo de retorno inferior a 3 segundos.
Responde a la estimulación con sacudidas de cabeza y movimiento de extremidades; presenta un fuerte reflejo corneal y reflejo de succión.
Puede mantener la posición decúbito esternal a los cinco minutos, intenta ponerse de pie a los 15 minutos y se pone de pie a los 60 minutos.
Lista para mamar a las dos horas.
Algunos de los signos clínicos más importantes que alertan sobre la necesidad de cuidados intensivos en una becerra son obnubilación (vision borrosa), hipotermia (< 38.3 °C.), bradycardia (lentitud anormal del pulso: <80 ppm), pupilas dilatadas y no reactivas, inactividad o flacidez. Si bien no se considera un indicador sensible de paro cardiorrespiratorio en animales pequeños, la cianosis (coloración azul) de las membranas mucosas o un tiempo de llenado capilar prolongado, pueden indicar la necesidad de soporte circulatorio en becerras recién nacidas. La taquipnea (respiración acelerada: 75 respiraciones por minuto) con acentuación del ciclo espiratorio, un chasquido o elevación abdominal, o un quejido espiratorio, pueden indicar la necesidad de soporte respiratorio. Un patrón respiratorio errático, con largos períodos de apnea (suspensión transitoria de la respiración) primaria o secundaria, también debe considerarse una necesidad de soporte respiratorio crítico en la becerra joven.
Esta información se presentó en la reunión anual de 2009 de la Asociación Americana de Veterinarios de Bovinos.